miércoles, 12 de abril de 2017

A tiro limpio (1963)

Este film hoy mítico y de culto de Paco Pérez-Dolz puede servir de ejemplo, por su clasicismo, de la estructura habitual del thriller de robos:
  • Acto I: La preparación del robo.
  • Acto II. El robo.
  • Acto III. Las consecuencias funestas del robo. Van cayendo uno a uno los miembros de la banda: muere primero Picas, asesinado por Martín. Muere luego Antoine. Luego Martín, en un duelo a tiro limpio con el protagonista, Román, en una brillante secuencia nocturna. Y finalmente el protagonista, Román, es abatido por la policía en la estación de metro de Fontana (Barcelona). El atracador cae sobre las escaleras mecánicas, que transportan el cadáver “hacia el cielo”, con lo que concluye el film.
El guión es de Paco Pérez-Dolz, Miguel Cussó y José María Ricarte y el montaje de Teresa Alcocer.

Diagrama en grande

En el acto III los ladrones o atracadores son detenidos por la policía o bien tras peleas, delaciones y traiciones se matan entre ellos. Así ocurre en “La jungla de asfalto” (The Asfalt Jungle, 1950) de John Huston, y en “Atraco perfecto” (The Killing, 1956) de Stanley Kubrick. La originalidad de “Reservoir dogs” (1992) de Quentin Tarantino –a quien gustó “A tiro limpio”- reside en el hecho de elidir la parte del robo.


Barcelona i acció...: A tiro limpio

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